juan saez burgos, puerto rico
Un corazón recién abierto al tiempo, en la infancia sin límites, mientras los ojos grandes se llenaban de sueños. ++ Pero el niño fue creciendo muriéndose entre sueños. La vida le enseñaba del dolor y del cansancio, se alzaron horizontes en su mundo ilimitado. La ilusión fue perdiéndose del ojo, la realidad, la oscura realidad llegando. .......... Era el joven rebelde ante la vida. Era el agrio rebelde frente al tiempo. Era aquel casi niño casi hombre ++ Mi boca se llenaba de preguntas ¿dónde está el sitio mío? Entre este Mundo que existe ante mi asombro, ¿dónde quepo? Mi cuerpo iba creciendo. Fui pisando los días, los meses y los años, atropellando noches con mi ansiedad despierta.
++ El Mundo se cerraba ante mis manos, el Mundo se apretaba ante mis ojos, yo enjugué con los dedos tanto dolor callado que mis dedos de joven se sintieron amargos. ++ No he sabido rezar, no tengo dioses, y maldita la falta que han hecho.
Yo puedo ser tan crudo y tan horrible como un día vivido aquí en la Tierra.
++ A veces la alegría me regala un momento. A veces el amor entra conmigo y tan cerca de mí ++ Qué amargas son las sombras de los muertos, qué tristes el arrastrar una cruz existencia Es la vuelta sin fin, el remolino, Si es tan malo ser vivo, peor el estar muerto.
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Por lobitogabriel - 7 de Noviembre, 2007, 8:11, Categoría: poesia
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